Reiki y Post parto

Cuando nació mi hija, me sentía muy feliz y contenta, pero también estaba nerviosa, inquieta, agobiada por la responsabilidad y el trabajo que cuidar a un bebé implicaba.
Tenía claro que quería disfrutar a tope esa etapa y no quería ser una de esas madres "estresadas", que nunca tienen tiempo de nada y que cuando pasan los años se dan cuenta que se han pasado la etapa mas maravillosa de sus hijos, nerviosas e intranquilas.
No sabía ni lo que me pasaba ni lo que buscaba. No había oído del reiki ni conocía a nadie que lo practicara. Simplemente el reiki apareció en mi buscador de internet y Gemma con él.
Asistí a mi primera sesión sin saber muy bien en que consistía la terapia, y quedé maravillada. Salí relajada, ligera y muy aliviada. Seguí con mi terapia y poco a poco fui preguntando a Gemma y buscando información. Me maravilló saber que haciendo un curso podría hacerme el autotratamiento y tener esa maravillosa herramienta a mi alcance y cuando yo quisiera.
Sólo un mes después de empezar la terapia, me inicié en reiki I, y unos meses después en Reiki II.
Ahora tan solo ha pasado un año desde que conocí a Gemma, una maravillosa profesional, maestra y todavía mejor persona. Y puedo decir que mi perspectiva de la vida ha dado un giro de 180 grados. Creo que estaba montada en la "rueda de la vida" donde avanzas, y avanzas sin saber muy bien hacia donde, aunque sabes que algo no va bien. Con el nacimiento de mi hija me paré en seco, y bajé de esa rueda. Fue entonces cuando comencé a andar un nuevo camino, mucho mas tranquilo y sosegado.
Muchas gracias Gemma por tu apoyo y consejos y por acercarme al reiki.

M.A.M